#54: de Caterín Altamiranda a Troya Domínguez

El mayor limeño Miguel Larralde y el Gordo Yebra conversan en el puesto que Motorizados tiene en la Sede Limeña. El Chivo acaba de recibir la noticia de la muerte de su hermano menor en tierras del Círculo Argentino de Bordeu, durante una misión secreta y le piden que no la haga pública por motivos tácticos. ― ¿Qué pasó con la piba? ―preguntó Miguel, serio como un informe escrito. ― La verdad que no sé, Chivo ―Fernando Yebra se sorprendió con la pregunta―. Supuestamente se sabe. Pero yo no estoy autorizado. Y vos tampoco. ― ¿Trinity sabe? La estructura militar de la RSL era sólida como una roca y la información decantaba sin saltear niveles. Debajo de Lima estaban sus coroneles, excepcionalmente dos desde la Traición, cada uno con su teniente. El Gordo Yebra era el teniente de la Escarnecedora de Ingleses y, si bien podía no saber la información Leer más…

#53: Rafael Larralde, el Negri

El mayor limeño Miguel Larralde recibe la noticia de la muerte de su hermano menor en tierras del Círculo Argentino de Bordeu, durante una misión secreta y le piden que no la haga pública por motivos tácticos. Ante su enojo, intercede su amigo, el Gordo Yebra, para tratar de calmarlo en el puesto que Motorizados tiene en la Sede Limeña.   Pese a la confirmación, el Chivo no demostró un enojo acorde. De alguna forma ya lo suponía, así que guardó su furia para cuando viera al capitán Yucatán, comandante de la Brigada de Fauna, cómplice de Molteni y responsable de la muerte de Rafael Larralde. Sin embargo, al contener su bronca, una angustia descomunal lo tomó por asalto. Era su hermano. Su único hermano. El “Negri”, como le decía Pampita, su cuñada que lo quería como a un hermano, al más morochito de los Larralde. El único y cariñoso Leer más…

#52: el Puesto de Motorizados de la Sede Limeña

El mayor limeño Miguel Larralde recibe la noticia de la muerte de su hermano menor en tierras del Círculo Argentino de Bordeu, durante una misión secreta y le piden que no la haga pública por motivos tácticos. Ante su enojo, intercede su amigo, el Gordo Yebra, para tratar de calmarlo. En el puesto de Motorizados, un grupo de mecánicos le daba duro a la carrocería de un Unimog, baleado por muchas y variadas municiones británicas. Guitarras eléctricas y una voz chillante, taparon los pasos de Larralde y de Yebra. «Rata Blanca. Odio Rata Blanca», se obcecó el Chivo para sus adentros. Era la nueva radio de Juana Tizón, Hablando de la Libertad, que estaba ganando cada vez más adeptos entre los canabineros. El comandante de Motorizados caminó hasta la radio, metida en una caja amplificadora de cedro, y la desenchufó de la Red Eléctrica Socialista. Recién en ese momento, los Leer más…